En la actualidad, la ansiedad por separación es un problema muy común en los perros, debido al estrecho contacto que se tiene con las mascotas. Consiste en la intranquilidad severa que sufren los perros cuando son dejados solos en casa, por una dependencia de la atención de los propietarios.
Está asociado principalmente a razas pequeñas, ya que éstas son las que, por lo general, se encuentran dentro de casas y departamentos. Se presenta más en aquellos perros que desde que llegan a casa se la pasan gran parte del tiempo en brazos de los dueños, casi nunca los dejan solos y cuando están en casa los dueños, fomentan que el perro esté en el mismo cuarto que ellos. En general, aparece al cambiar la rutina de la casa, cuando por ejemplo los dueños, por estudio o trabajo, dejan solo al perro por lapsos de tiempo más largos y los perros experimentan esta situación de abandono.
¿Cómo sabemos si el perro sufre ansiedad por separación?
Son perros que, cuando los propietarios están en casa los siguen de cuarto en cuarto, son muy efusivos en el saludo al ver a sus dueños, no pasan tiempo solos en otro cuarto o en la calle porque prefieren la compañía.
Mientras los propietarios se ausentan, los perros tienden a ladrar todo el tiempo, rompen cosas, rascan alfombras, se asoman por las ventanas, se orinan y defecan en lugares donde nunca lo harían si el propietario estuviera presente, algunos incluso presentan vómitos, por mencionar lo más frecuente.
Todo esto lo hacen tratando de escapar para llegar con su dueño y también para castigarlo por su abandono.
En que afecta la ansiedad por separación
La relación con el perro se deteriora por el enfado que producen los destrozos en la casa; los ladridos por lo general son una causa de molestia con los vecinos; la alteración de la salud de la mascota representa gastos emocionales, de tiempo y de dinero.
Principalmente su salud, lo predisponen a presentar problemas crónicos de gastritis, hipertensión y cardiacos. Además, los reproches o castigos de los propietarios se realizan hasta que llegan, es decir, mucho tiempo después de haberlos hecho, por lo que el perro no asocia los castigos más que a la llegada del dueño, lo cual no tiene “sentido” para él.
¿Cómo se corrige?
Se puede auxiliar con un entrenado profesional, que tenga conocimientos de etología.
Algunos factores que ayudan a mejorar estas conductas son: dejar una playera con nuestro olor, dejar prendida la televisión o radio, compañía de otro perro, ir separándolo en otra habitación cuando estemos en casa por tiempos crecientes. El entrenamiento básico de sentado, echado, quieto, ayuda a tener control sobre el perro y poder dejarlo a unos metros y que el perro se vaya acostumbrando.
Terapia de de-sensibilización
La base consiste en hacer estímulos continuos del “abandono”, por lapsos de tiempo muy cortos e irlos incrementando conforme el perro se vaya acostumbrando, a continuación ponemos un ejemplo de cómo hacerlo.
La solución lleva tiempo pero definitivamente vale la pena.
Los 10 TIPPS